La verdad es que si nos ponemos el pulgar delante de nuestras narices es muy difícil ver el resto de las cosas, pruebalo, sin embargo ahora vete alejándolo, ¿cambia? Claro que sí, ahora el dedo empieza a formar parte del paisaje, ahora cambia el dedo por los problemas, vete pensando en otras cosas, cantando tu canción favorita, ahora los problemas han pasado a estar en un segundo plano.
Hace tiempo he perdido a una de las personas con la que más cosas tenía en común, quién me había criado, me sentí tan responsable que perdí las ganas, centre tanto el problema que se hizo enorme, y eso solo me hizo perder otras personas, incluso me perdí yo. Me repetí lo mal que lo había hecho todo, creyéndome el centro del problema hasta que yo sola conseguí hundirme. El esfuerzo diario y con gente de verdad me va sacando de ahí, no te rindas nunca.Me he tatuado una 'X' por si algún día decides volver a buscar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario